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5 recetas macrobióticas para principiantes

5 recetas macrobióticas para principiantes

Te interesa la dieta macrobiótica, ¿pero no conoces ninguna receta? No te preocupes, porque hoy te vamos a enseñar a preparar 5 recetas macrobióticas para principiantes, ¡muy fáciles de preparar!

Recetas macrobióticas que puede preparar cualquiera

Es muy importante que tengas algo claro; los alimentos que utilices siempre tienen que ser frescos y tienes que asegurarte de utilizar las cantidades adecuadas.

Es verdad que existen algunos platos que sirven para adelgazar, y otros están pensados para niños por su alto contenido en proteínas. Pero lo que hoy te vamos a enseñar son recetas macrobióticas para principiantes. Y cada una de ellas, te permitirá construir un menú muy completo para ti y tu familia.

Las 5 recetas macrobióticas perfectas para principiantes

¿Estás preparado/a para ponerte manos a la obra? Recuerda, anótate bien las cantidades para no pasarte. Y si tienes que cocinar para más de dos personas, solo suma la parte proporcional a las cantidades que te indicamos. ¡A por ello!

Hamburguesa de avena

Empezaremos por un manjar que le gusta a todo el mundo; la hamburguesa. Pero no una hamburguesa cualquiera, ¡una hamburguesa de avena!

Ingredientes:

  • 250 gramos de copos de avena
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria
  • ½ cebolla picada
  • 1 Vaso de agua templada
  • Salsa de soja
  • Perejil
  • Comino
  • Pimienta

¿Todo listo? ¡Hora de ponerse manos a la obra!

  1. Primero mezcla en el bol los copos de avena, con el diente de ajo cortado, la zanahoria troceada y la media cebolla picada.
  2. Remueve un poco, agrega a la mezcla la cantidad que prefieras de perejil, comino y pimienta.
  3. Vierte un vaso de agua templada, junto con un chorrito de salsa de soja.
  4. Remueve hasta formar una masa, a la que le puedes añadir un poco de pan rallado para fijar la consistencia.
  5. Toma porciones de la masa y haz pequeñas bolas que luego aplastarás, hasta darles forma de hamburguesa.
  6. Fríelas en una sartén con aceite de oliva virgen extra, durante unos minutos por cada lado hasta que estén listas.

Importante; al sacarlas de la sartén escúrrelas en papel absorbente. Como acompañamiento, las puedes comer con un poco de arroz integral.

Sopa de miso con sésamo

¿Quieres un plato sencillo y rápido de hacer? La sopa de miso con sésamo no solo es muy fácil de preparar, ¡también está deliciosa!

Ingredientes:

  • Aceite de sésamo
  • 10 ramilletes pequeños de brócoli
  • 2 cucharadas de semillas de sésamo
  • 1 cucharada de miso

Con todos los ingredientes preparados… ¡Es hora de cocinar!!

  1. Saltea con aceite de sésamo los ramilletes de brócoli. ¡Ojo! Con tres cucharadas como mucho.
  2. Cuando cojan algo de color, en el mismo recipiente los vas a escaldar con un poco de agua hirviendo durante unos minutos.
  3. Retira los ramilletes, dejando el agua hirviendo en otro recipiente.
  4. En este mismo recipiente vas a echar unas semillas de sésamo con una cucharada de miso.
  5. Por último, agrega el agua que has usado para escaldar el brócoli y haz una pasta, mezclándolo todo bien.

¡Y listo para comer! El brócoli lo puedes servir como acompañamiento.

Sopa de miso con sésamo

Nishime de raíz de loto fresca y bardana fresca

¿Un plato para la hora de la cena? Deja que te recomendemos el nishime de raíz de loto fresca y bardana fresca.

Ingredientes:

  • 1 alga kombu
  • 1 zanahoria cortada en rodajas
  • 1 raíz de loto en rodajas finas
  • 30gr de bardana picada

¿Ya tienes listos todos los ingredientes? ¡A los fogones!

  1. Cubre el fondo de una cazuela, de tamaño medio, con agua y añade el alga kombu, asegurándote que queda en el fondo.
  2. Por encima agrega la zanahoria y la raíz de loto. Recuerda, cortadas en rodajas muy finas.
  3. Seguidamente, echa la raíz de loto, una plata de flores violetas muy diurética.
  4. A fuego lento, cocina toda la mezcla removiendo de vez en cuando por 30 minutos.

En el caso de que se te esté quedando sin agua, hierve agua en otro cazo y agrégala. Importante que esté caliente, porque si no enfriará el contenido y perderá sabor.

Crema de calabacín y guisantes

Con la llegada del frío apetece algo calentito, ¡y tenemos la receta macrobiótica perfecta para el invierno: la crema de calabacín y guisantes!

Ingredientes:

  • 2 cebollas medianas
  • 1 calabacín mediano
  • 200 ml de leche de avena
  • 100 gramos de guisantes
  • 4 hojas de albahaca
  • 200 ml de nata
  • Aceite de oliva virgen extra

¿Ya está todo en la encimera? ¡Sigue estos pasos!

  1. Pela y corta las dos cebollas y el calabacín en trozos gruesos.
  2. En primer lugar, con un poco de aceite de aceite de oliva virgen extra, rehoga la cebolla por 15 minutos hasta que coja un poco de color.
  3. ¿Ya está dorada? Esa es la señal para agregar el agua y 200 ml de leche de avena. Remueve y poco y cuece a fuego suave por 15 minutos.
  4. Cuando pase el cuarto de hora, agrega los 100 gramos de guisantes, las hojas de albahaca y los 200 ml de nata. Removiendo lentamente, cocina todo por 5 minutos.
  5. Por último, pasa la mezcla a una trituradora, o batidora, y haz la mezcla.

Y ya tienes listo tu manjar. A la hora de servirlo puedes poner un poco de cebollino picado por encima.

Crema de calabacín y guisantes

Plum cake de polenta con plátanos y nueces

¿Creías que nos íbamos a olvidar de darte la receta de un postre? Hemos pensado en uno muy sabroso: un plum cake de polenta con plátano y nueces.

Ingredientes:

  • 1 vaso de polenta
  • 4 vasos de zumo de manzana
  • 20 gramos de pasas de Corinto
  • La piel de ½ limón rallada
  • ¼ cucharadita de sal
  • 30 gramos de nueces picadas
  • 1 plátano
  • Jugo de ½ limón

¿Listo para ponerte manos a la obra? ¡Ya verás que fácil es de prepararlo siguiendo estos pasos!

  1. Cocina durante 30 minutos, a fuego suave, el vaso de polenta con los cuatro vasos de zumo de manzana, las pasas de Corinto, ¼ cucharada de sal y la piel rallada de ½ limón (guarda el jugo para luego).
  2. Remueve la mezcla de vez en cuando. Cuando queden unos 5 minutos, agrega las nueces picadas.
  3. Mientras se termina de cocina, pela y corta el plátano en rodajas finas, rociándolo con el jugo de limón para que no se oxiden.
  4. Ha llegado la hora de montar el postre: coloca una capa de plátano y otra de polenta, hasta rellenar el molde. Hornea por 10 minutos a 200º C.

Si prefieres tomarlo frío, puedes dejarlo enfriar en la nevera hasta que la mezcla cuaje. En ambos casos, ten por seguro que será un postre de lo más delicioso.

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